IMPULSAR LA JUSTICIA SOCIAL, PROMOVER EL TRABAJO DECENTE. 100 AÑOS DE LA OIT

12 JUNIO AL 01 SEPTIEMBRE
MARTES A DOMINGO / 10:00 A 18:00 H.
HALL CEDOC

El Museo de la Memoria y los DD.HH. y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentan la exposición Impulsar la justicia social, promover el trabajo decente. 100 años de la OIT, muestra conjunta que busca visibilizar las problemáticas que hoy enfrenta el mundo del trabajo.

 En el último siglo, este ámbito ha sufrido grandes transformaciones. A principios del siglo XX, el grado y alcance de la pobreza, desigualdad y discriminación eran muy altos. El trabajo en las fábricas era extenuante, mal pagado y los accidentes y muertes en el lugar de faena eran habituales.

Con el paso de los años algunas condiciones mejoraron. Otras, se transformaron, dando paso a nuevos problemas que hoy siguen vulnerando los Derechos Humanos, principalmente, de aquellos con mayores necesidades sociales.

La  OIT ha trabajado durante cien años por alcanzar la justicia social a través del trabajo decente, basando su acción en cuatro ámbitos desde los cuales promover los derechos fundamentales en el trabajo:

La eliminación de toda discriminación en materia de empleo: Millones de personas sufren discriminación en el trabajo. Ello vulnera un derecho humano fundamental y repercute de forma más amplia en la vida social y económica, pues niega oportunidades a hombres y mujeres, impide que se aproveche el talento humano, merma el progreso económico, aumenta la tensión social y agrava la desigualdad.

La abolición del trabajo infantil: El trabajo infantil es aquel que priva a los niños, niñas y adolescentes (NNA) de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

La eliminación del trabajo forzoso: El trabajo forzoso es aquel que se realiza de manera involuntaria y bajo amenaza de una pena cualquiera. En el trabajo forzoso también es usual la retención de salarios y la violencia física o sexual por parte del empleador. Dichas prácticas son también llamadas de esclavitud-moderna, y son condiciones de vida y trabajo contrarias a la dignidad humana.

La libertad de asociación, libertad sindical y el reconocimiento del derecho a negociación colectiva: El derecho de las y los trabajadores y empleadores a constituir libremente las organizaciones que estimen convenientes es un elemento clave de una sociedad libre y abierta.

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