CONOCE A NUESTROS VECINOS

Conoce a nuestra querida María Inés Altamirano, parte del corazón de nuestra Población Lo Hermida 

María Inés es una solidaria incansable. Su permanente rol en la comunidad la ha transformado en un pilar indispensable de la población, desde la toma de terreno hasta la actualidad.
Protagonistas en la creación de diversas organizaciones en Lo Hermida, tales como:
El club de adultos mayor “Creciendo con vínculos”, el comité de seguridad de su barrio, y fundadora del “comité ecológico”, donde destaca la transformación de espacios abandonados por plazas para el uso de la comunidad, tuvo una destacada participación en la formación de nuevos líderes en la comuna.

¿En qué año llegó a vivir a Lo Hermida?

En el año 1970

¿Qué significa Lo Hermida para usted?

Fue mi primer logro, el que me asignaran un sitio, era joven y todo esto es autoconstrucción. Empezamos a levantar carpas y medias aguas, fuimos organizándonos para tener nuestras cosas básicas y a medida que fuimos creciendo, fuimos mejorando nuestra calidad de vida. Tengo una bonita historia donde vivo.

¿En qué año y que lo motivó para ser dirigente?

Cambiar la calidad de vida de nuestros vecinos, porque escuchaba que tenían muchas demandas y problemas, como por ejemplo, con los jóvenes que jugaban fútbol frente de sus casas, exigiéndoles la pelota cuando se les caía al patio, casi insultándolos. 
Un día me colmó, porque me llenaban de autos acá a fuera y a veces me pasaba que mis hijos querían salir a jugar y me decían: » mamá hay un hombre orinando» . Entonces los tenía que encerrar. Un día dije basta, voy hablar con la vecina porque le habían pegaron a un vecino con un martillo, eso para mi fue el colmo. Decidí ir con un grupo de vecinas al municipio, en ese tiempo estaba de alcalde Carlos Alarcón. Primero fuimos 3 señoras y después fuimos 6. Y nos decían: «chiquillas para que se enojan, de donde son ustedes», «miren el próximo mes vamos a conversar con la gente que utiliza esas canchas y luego las transformaremos en plazas». Así pasó un año y nada. En ese periodo habían elecciones y llegó Claudio Orrego de concejal, el problema en esas canchas seguía. Entonces cuando él andaba de candidato, nos juntamos con mis vecinas y le hicimos saber todos los problemas que teníamos». El nos dijo que si salía, fuéramos a pedir ayuda. Una vez que él salió de concejal, fuimos con 8 señoras para la alcaldía y le recordamos lo que él nos prometió, porque yo soy cobradora (risas espontáneas) . Nos dijo, ya pues cual es el problema; él anotaba y anotaba, hasta que nos dice:” con esta carta ustedes van al serviu y me traen el plano regulador de todo Lo Hermida, donde salgan todas las áreas verdes de la población”.

Fuimos con las señoras, nos entregaron el plano regulador y se lo trajimos. Él nos reunió y nos dice que ahora hay que resolver el problema con la gente que ocupa las canchas. Nosotros nos reunimos con ellos en presencia del Concejal Orrego. Nos quisieron pegar a todos. Entonces qué pasó, Claudio dijo: «A ellos hay que ganarlos» «vamos a decirles que si el deporte es sano, ellos no pueden estar todos los días discutiendo con los vecinos, les vamos a ofrecer que todos debemos apuntar a un proyecto para el fútbol, con camarines, canchas empastadas”. Por ahí como que se convencían y no se convencían. Entonces todas las vecinas decidimos firmar por ese proyecto para que nuestros hijos pudieran jugar en un buen lugar. Pero los que vivían por aquí, que utilizaban las canchas, no estaban de acuerdo, porque estaban acostumbrados a jugar a fuera de su casa. Al final Claudio llevó el proyecto al concejo y comenzaron a realizar las canchas. De todas formas los más choros, nos venían a buscar a nosotros con amenazas, entonces el concejal Orrego dijo que en estas canchas si o si iban a ser plazas y quería ver cuál era el real compromisos de los vecinos. Las comenzamos hacer a puro pulso, la primera que hicimos fue la que está en la Capilla cristo rey y yo dije: » todos los vecinos estamos contentos, no puedo quedarme solo con esto» y empecé a ir a todos los lugares donde en el plano aparecía como área verde y que en la realidad habían basurales y cosas así. Entonces iba donde las vecinas a preguntarles si querían plaza, en vez de basurales o canchas en mal estado. Las vecinas me decían que si de inmediato, todas querían cambiar su realidad y yo les decía si se atrevían a sacar la firma de todos los propietarios del perímetro y luego las íbamos a dejar donde el Claudio, y así hasta la Faena anduve. 
Creamos entonces el Comité Ecológico, por ahí por el año 1991. De ahí nos lanzamos a la vida para ser Dirigente. Comenzamos con el mejoramiento de las áreas verdes, después pusimos máquinas de ejercicios y ahora a las 7 llega la profe, porque nos ganamos un proyecto de zumba. Nosotros tenemos muchas historias desde el comienzo del «Comité Ecológico».

¿Cuál ha sido el desafío más grande al que se ha visto enfrentado como dirigente?

El desafió más grande que enfrente fue el de la realización de áreas verdes, ahí perdimos el miedo, el hecho de rescatar las áreas verdes ya que en plano regulador oficialmente salía como tales, pero nadie se había preocupado de eso. Creo que no lo hacían para tener el voto del deportista, debido a todas las experiencias que hubo en dictadura. La gente solo se organizaba desde el fútbol, porque no te permitían moverte a nivel organizacional en otra índole, porque o sino eras perseguido. Entonces los votos siempre estaban por el lado del deporte.

 

«En ese periodo habían elecciones y llegó Claudio Orrego de concejal, el problema en esas canchas seguía. Entonces cuando él andaba de candidato, nos juntamos con mis vecinas y le hicimos saber todos los problemas que teníamos». El nos dijo que si salía, fuéramos a pedir ayuda. Una vez que él salió de concejal, fuimos con 8 señoras para la alcaldía y le recordamos lo que él nos prometió, porque yo soy cobradora»

¿Cuál sería la clave para tener una buena relación con sus vecinos?

Lo más importante es escuchar al otro, siempre debemos entrar a un diálogo, debemos ser buenos dirigentes honestos y coherentes. Como también aceptar la diversidad, no todos piensan como yo. Pero dónde está el dirigente, el dirigente está en la diversidad, siempre debemos buscar el diálogo, algún vínculo. Y no porque yo piense distinto a mi vecino lo voy a dejar de saludar. Todo esto sirve para poder hacer comunidad y mejorar nuestra calidad de vida.

¿Cómo cree que está influenciada la participación a nivel vecinal?

La poca honestidad y la falta de coherencia, la del pillo. El vecino que ve eso, se desanima pues. A veces ocurre que algunas juntas de vecinos se ganan un proyecto y después no tienen ese dinero. A mi me gustaría intervenir ahí, no me gustan esas cosas. Esos espacios son de todos.

CONOCE A NUESTROS DIRIGENTES

Los invitamos a conocer a Don Osvaldo Lira Matus.
Dirigente fundador de la población Lo Hermida.
Hoy con 74 años, sociólogo de profesión, zapatero de oficio, dirigente social y sindical desde los 21 años, nos entrega su particular visión de lo que significa ser dirigente poblacional hoy en nuestro país.

¿Don Osvaldo, cuando llegó a lo Hermida?

Llegue el 1975

¿Qué significa Lo Hermida para usted?

-Lo Hermida fuera de muchas cosas, es parte de mi vida, aquí me he desarrollado como persona, como dirigente, como trabajador de calzados, aquí me desarrolle como estudiante, saque la enseñanza media en 1999 a 2002. Egrese de sociólogo el año 2018 con 73 años, soy un dirigente social conocido, hago lo que me gusta hacer.
Soy presidente de una asociación de fútbol, llevo 20 años.
Todas esas cosas que se han logrado, van de la mano aquí en este sector.

¿En qué año y qué lo motivó a ser dirigente?

Nací siendo dirigente…..
Nací en concepción y a los 9 años ya estaba en las minas de carbón. A los 14 años estaba trabajando en las minas, viendo como los dirigentes sindicales se sacaban la cresta para defender los intereses de los trabajadores. Por primera vez hago la correlación entre el obrero y el patrón, en las huelgas que se trabajaban desde el sindicato, participé en los trabajos solidarios que se hacían desde el sindicato.
Llegue a Santiago en 1964, donde tuve que empezar a trabajar, no sabía dónde, pero ya tenía algunas relaciones, soy comunista desde el año 1960, entonces tome contacto con mis compañeros del partido, y entre a trabajar a una fábrica de mosaicos. Primero a una fábrica de bloques de concretos, aquí al frente a nuestra población hay una villa que se llama Cousiño, los bloques de concreto que se usaron para construir esa villa los fabricábamos nosotros, un trabajo que no conocía, y donde di la hora la primera semana. Después llegue a la fundición de vidrios, donde se hacían los mosaicos que se utilizaron en el metro, cuando ya tenía 21 años formé mi primer sindicato, al día siguiente de mi cumpleaños participé en su formación. Ósea llevo años en esta temática.

«A los 14 años estaba trabajando en las minas, viendo como los dirigentes sindicales se sacaban la cresta para defender los intereses de los trabajadores. Por primera vez hago la correlación entre el obrero y el patrón, en las huelgas que se trabajaban desde el sindicato, participé en los trabajos solidarios que se hacían desde el sindicato».

¿Cuál ha sido el desafío más grande al que se ha visto enfrentado como dirigente?

-Nunca he tomado dimensión de los desafíos, yo soy un tipo que es amigo del pragmatismo. Mi tesis de la universidad tiene que ver con mi Autobiografía, hice un desarrollo de 114 páginas, y si tú lees esa correlación de historias, no vas a encontrar nunca en el camino dificultades que no hayan sido posibles de superar.

¿Cuál sería la clave para tener una buena relación con sus vecinos?

Hacer sociedad, hacer comunidad, relacionarse directamente, si uno anda por la calle “pelusiar” con el otro. Yo hablo de la cultura del campesino. El campesino si anda por un pasaje, una cuadra, o un kilómetro, y se encuentra con una o cien personas, a ninguno deja de saludar, aunque no lo conozca. Entonces esa relación de juegos, de amistad, también la aprendí del fútbol. En la asociación de fútbol, yo siempre hago juegos con metáfora: “Mira los jardines tienen muchas flores, muchos colores, muchas variedades de todos”. En el fútbol, en lo político y en lo cultural es igual, cada uno es diferente al otro, pero para funcionar en torno a un balón de 69 centímetros de diámetro se deben considerar todas esas variables. Saber que existen, reconocerlas, generar diálogo, mantener la disciplina.
Yo aprendí desde las dos caras de la moneda. La primera cuando era presidente de mi club, yo podía jugar con ellos, tomarme unos tragos y me venía para mi casa sin ningún problema y cuando el Duraznal tenía que cumplir, de todas formas llegábamos. Pero el año 1999 cuando fallece el presidente de la federación de fútbol, donde había 14 clubes, y eso significaba como 4000 personas que hacían deporte, todas las semanas, el discurso debía ser coherente con lo que estás haciendo y diciendo. El vino que tomaba ayer ya no lo puedes tomar hoy.

¿Tomando en cuenta la crisis de participación política y de credibilidad en las instituciones que hay en el país. Cómo cree que esto influencia la participación a nivel vecinal?

El otro día hubo una actividad donde se presentó la ley de juntas de vecinos con el senador Montes y la señora Alcaldesa. Fui muy preciso en decir que lo primero que se debe tener en cuenta es la atomización que hay de la sociedad, primero se debe permitir que las organizaciones tengan su propia autonomía social y política, la que sea, pero deben tenerla, y esa autonomía para dirigirse y para gobernarse hay que tenerla como equipo, y este equipo debe funcionar para el resto del mundo.
Sí, yo soy comunista, tengo mi propia autonomía filosófica de vida, de política, pero yo no debo implantarle a otro lo que estoy pensando, sino que debemos ver como se resuelven las cosas.
Los partidos políticos se aíslan porque miran desde las esferas y se olvidan que hay una sociedad que esta como el magma de volcán moviéndose y no bajan a las bases. Esto no viene de hoy, viene desde Pinochet. Aquí se ha perdido mucho, y eso es porque nadie baja, los concejales no se ven. Cuando hay campañas electorales bajan a las poblaciones a rogar por los votos y después no se ven más.
Yo aquí hice un almuerzo e invité al concejo en pleno y a la señora Alcaldesa. Donde iba a dar cuenta económica, con imágenes de lo construido, comunicando que no eran platas municipales, sino más bien recursos que uno maneja de la junta de vecinos. Vino la alcaldesa y 4 concejales, otro mando una comitiva, otro concejal mando una explicación y una atención, los otros 4 no dijeron nada.
Uno está empujando lo que ellos deben hacer, es uno el que les explica y ellos no entienden eso, porque están mirando el sueldo que van a recibir del municipio y después buscan trabajo en otro lado para tener mejor sueldo, porque el estatus de ellos debe estar más alto y se olvidan de lo que esta sub-terra